martes, 7 de abril de 2020

EL CONFINAMIENTO



¿Qué supone el confinamiento?

Unas personas dicen, que cómo vamos a conseguir las cosas a través del miedo. El hombre es un ser que desea Libertad y no vivir en el miedo.

Otras personas hablan de que gracias a que hemos parado, el Planeta está respirando, porque nosotros necesitamos al Planeta, pero el Planeta no nos necesita a nosotros. El Planeta seguirá su evolución con o sin nosotros.

Y me pregunto ¿qué supone para mí el confinamiento?
Podría resumirlo en dos puntos importantes:

Individualidad

Colectividad


Individualidad – porque este parón en casa nos ayuda a revisarnos y cada uno lo va a hacer según su evolución. Aprender a vernos, a querernos tal y como somos. Experimentar nuestra creatividad, facultades y habilidades para seguir viviendo con la mejor normalidad posible y nos podemos sorprender de todas las cosas que podemos hacer sin salir. Esa aceptación nos permite sentirnos orgullosos de nuestro hacer, sin ayuda del exterior, lejos del miedo que el ego nos grita en la mente.

Colectividad – pero como seres sociales que somos, hemos empezado a trabajar la solidaridad, el acercamiento ante las necesidades del otro, también a aceptar al otro tal y como es, a importarnos el otro. A descubrir a nuestro vecino de al lado y ver sus necesidades, ocuparnos de que la familia esté bien, acercarse más a los tuyos y eso extensivo a toda la comunidad.

Para mí este Planeta – hoy en día- se ha comportado como un aula de clase y sería bueno que todo el grupo que vive en él, saliéramos aprobados, o los máximos, porque han tenido que morir miles de personas para querer movernos y reconocernos unos a otros, ayudándonos.

¿Y cómo saldremos después?
Saldremos más pobres, pero probablemente mas fuertes. Habrá que arrimar el hombro : impuestos y consumos. Cada uno en la medida de sus fuerzas y trabajando donde podamos influir: alquileres a empresas, seguridad social a la empleada de hogar, intentar mantener el empleo.

Gracias por darme la opción de participar y Besos con mascarilla


Charo Rodríguez (7 de abril de 2020)

lunes, 6 de abril de 2020

EL PARÓN

Quedará para los libros de historia un parón tan histórico como el que hemos sufrido este 2020. Historias, grandes y pequeñas que han construido una nueva realidad.


La nueva sociedad ya ha comenzado, desde el momento 1 del confinamiento. Con algunas jaulas de oro, que sólo serán mausoleos de soledad, arquitectónicamente dignos de revista. Con hogares esperando a sus dueños que llegan exhaustos después de darlo todo por nosotros. De hogares cercanos al límite, con muchas personas, ejemplo de solidaridad.

Como sociedad estamos hibernando como los osos, pero con las facultades al ciento por cien.
Inercia de movimiento, quizás en el camino de retorno a nosotros mismos.
La naturaleza descansó de nosotros, y resurgió. Si nosotros descansamos de nosotros mismos, ¿ también resurgiremos?

Ojalá hayamos aprendido y seamos mejores de lo que fuimos.


Elena Nemenyi  
Valencia 6 de abril de 2020

ÁLVARO

Foto de Mercedes Herrero
Ayer día 5 de abril me he enterado de la muerte de Álvaro, el y su mujer Julia, habían abierto una librería en el barrio hacia dos años y medio y le habían puesto el nombre de la Lumbre.

En estas semanas de confinamiento, Julia nos informa de que ha muerto de un infarto; no sabemos si su muerte se habría podido evitar en unas circunstancias distintas y sin la Sanidad colapsada por el Coranavirus.


Ávaro y Julia, nos enseñaron como se puede hacer barrio a
través de una librería.

Adaptaron el espacio a la idea que tenían y que habían madurado durante años, ya tuvimos contacto  con ellos antes de abrir su local.

 Ellos mismos hacían parte de las obras para disminuir gastos y acelerar la apertura,estaban muy ilusionados.

En este espacio no solo tienen cabida los libros nuevos, de segunda mano, la sección infantil... sino que libremente puedes coger uno , hojearlo y sentirlo como algo cercano que ya te pertenece. Los niños también tienen su espacio, con libros para mirar y leer cómodamente, sentarse o tirarse en el suelo para disfrutarlos.

Pero no solo son los libros el atractivo de La Lumbre,  es también  el ambiente que se respira, un consejo, una cercanía, preguntar como estás, tomar una infusión y una tarta,estar hablando de forma relajada más de tres horas, ver pasar a gente que conocemos de otros espacios del barrio...

También está abierto a todo: exposiciones de cuadros, collages fotografías,... charlas, tertulias, promoción de nuevos artistas, música, poesía, grupos culturales y activistas del barrio…todo junto y todo relacionado

Este espacio no surge de la nada, lleva detrás todo un trabajo constante y minucioso: hablar con asociaciones, grupos culturales, autores, editoriales, colectivos de todo tipo...cualquier aspecto vecinal y cultural, que no siempre es valorado ni apreciado, tiene cabida en la librería.
Sin olvidar su trabajo de libreros tan dficil en estos tiempos que corren.

Todo realizado día a día por Julia y Álvaro que han ofrecido su espacio al barrio, su esfuerzo y su trabajo de muchas horas llenas de ilusiones y proyectos.

Para nosotras, las enredadas, es como nuestra segunda casa, siempre hemos tenido un huequecito para reunirnos y si era posible  nos facilitaban generosamente el  despachito. Eramos unas mimadas.

En estos momentos de confinamiento, en que las emociones las tenemos a flor de piel, me quedo con el cariño que siempre nos tuvo,  y el que nosotras sentíamos por el,  con su vitalidad y defensa de lo que eran sus sueños, su honradez, su respeto y escucha de todas las opiniones, el defender su postura de forma relajada, estar atento a todas las necesidades tanto de las vecinas/os como del barrio…si podía se implicaba en todo y a su lado Julia,  trabajando los dos mano a mano, organizando todos los eventos y necesidades, en un espacio pequeño que convirtieron en acogedor y entrañable y que es un lugar de cultura, de encuentro y referencia en el barrio.

Es un momento muy duro para Julia y para sus niños que aunque pequeños estaban muy pendientes de ellos, solo te podemos dar un abrazo virtual pero lleno de amor.

Me quedo con el espíritu luchador de Álvaro y eso te servirá a ti Julia, para enfrentarte a tanto dolor y a pelear por tus hijos y sobrevivir en este mundo tan  difícil y despiadado

Muchos besos, Katy  (6 Abril de 2020)

ALVARO

Foto de Mercedes Herrero


Hasta ayer yo misma frente a la pregunta de que sería lo primero que haría cuando terminara el confinamiento, no sabía que responder, ayer mismo lo supe, lo primero que haré será ir a la Librería La Lumbre, para despedirme de Álvaro contarle que hoy en la SER casualmente, o no, han terminado un recorrido por el barrio en su librería, con un texto de Iris Murdoch que figura allí, sobre el escaparate, que dice:" el amor es el difícil descubrimiento de que hay algo que es real más allá de uno mismo".



Y eso y mucho más nos ha enseñado este librero de barrio, luchador, confiado, amable, cariñoso, comprensivo con todo lo que se movía por allí, todo era objeto de su interés y preocupación, todo lo quería incorporar y amplificar en su espacio, tan cómodo, tan respetuoso, tan disponible siempre.

Alvaro, ser especial, limpio por dentro guapo, guapísimo por fuera, un amigo, un hijo, un colega , un hombre que se preocupaba por todos y todas; hasta el mismo día 2, nos mandábamos e-mails para resistir, para apoyarnos mutuamente,  decían:... la esperanza de que la situación cambie-mejore-PRONTO y todos podamos volver a nuestra vida de libertad y sin miedo y terminaba diciendo: MUCHO ÁNIMO para atravesar este tramo final porque volverán los días de libros y charlas al amor de la lumbre, os lo prometemos...

Ni llegó tu PRONTO, ni volverán los días de los libros, porque tu no volverás. Como te pudistes dejar ir, con todos los que estábamos esperándote, no puedo ni imaginarlo...

Nos dejas más huérfanos que antes de haberos conocido, porque eráis esperanza, la mayor muestra de esfuerzo, de constancia de bien hacer, sin dejar que vuestras dificultades y problemas fueran más públicos que resolubles, siempre posibilitando espacios para la creación, la discusión ,los encuentros,... sin preocuparos por vuestro propio interés.


Julia: Álvaro sería la luz de la lumbre, pero tu eras su mecha, su cerilla, su combustión para hacerla permanente día y noche, y Leo, Silvana y Lluvia sus alimentos, porque os tenía podía ser tan generoso.

Os querremos siempre, jamás olvidaremos que un barrio fue mejor por unos libreros locos que apostaron por reunirnos, por compartir cultura, por esas interminables tertulias, por hacer que nos conociéramos desde los puntos más extremos de él, obviando todas dificultades que habréis podido tener a lo largo de estos dos años y medio.

Nadie querrá que la Luz de la Lumbre se apague, todos estaremos a tu lado, a vuestro lado ahora y siempre, estamos aquí, todavía: seamos fuertes como tu dices, saquemos adelante todos un barrio mejor con los que todavía quedamos y queremos seguir estando juntos.

Nuestro cariño, todos los homenajes que vendrán después de este confinamiento, todo absolutamente todo, será poco para agradecer, para agradeceros a los dos vuestra gran apuesta por el barrio.

Seremos muchos los que después del confinamiento estaremos en La Lumbre para lo que haga falta. Julia, espéranos para poder devolverte todo lo que Álvaro nos regaló, porque ahora es tuyo.


María Carrasco (6 de abril 2020)

ALVARO EL LIBRERO AMIGO DE LOS VECINOS DEL BARRIO



Desde el FILANDÓN en La Lumbre.

Nuestro agradecimiento a Álvaro, a Julia

Y  a su maravillosa librería la Lumbre.

Gracias por su generosidad y entrega.
Por su ilusión por hacer un barrio más culto y más solidario.

ANTONIO COLINO (6 de abril 2020)

Zona de los archivos adjuntos

PERPLEJIDAD Y SOBREESFUERZO




Hola, os escribo en relación al confinamiento; dado que he de salir a trabajar cada dia mi sensación no es tanto de aislamiento sino de perplejidad, momento de sobreesfuerzo y gran entrega.

con los niños esta siendo complejo y a la vez bonito; complejo para llenarles el tiempo y que sea de calidad y bonito por el tiempo compartido, sin prisas.

Tiempo de aprendizaje, de mucho esfuerzo y de cambios de ritmo, justicia poética al fin.


Nadia Rodriguez García Abad ( 6 de Abril de 2020)

sábado, 4 de abril de 2020

LA HEMEROTECA



Vamos a ir publicando artículos y textos que nos parecen interesantes o que aportan puntos de vista diferentes


https://www.publico.es/entrevistas/entrevista-eudald-carbonell-covid-19-aviso-conciencia-critica-especie-proxima-humanidad-colapsara.htm




https://elpais.com/elpais/2020/04/02/opinion/1585822472_869082.html

TERCERA SEMANA DE CONFINAMIENTO


No se nos quita el miedo, primero a no infectarnos por el virus en el momento actual, pero también a qué pasará cuando salgamos y tomemos conciencia de todo lo que se ha llevado por delante esta pandemia : sueños, proyectos, seres queridos de los que no sabemos como han sido sus últimos momentos, amistades de las que no hemos podido despedirnos y la soledad de sus familiares y de sus vecinos…

El virus no solo ha atacado todas nuestras emociones sino que nos ha dejado ante un gran abismo que no sabemos como vamos a superar.

En estos días de confinamiento he conocido a la violinista que todas las tardes a las siete sale a deleitarnos con varias piezas a,la señora que riega las flores y que ha puesto mas tiestos aunque a las 8 de la tarde no sale a aplaudir,  a las jóvenes que toman el sol con sus aperitivo y que te acompañan con los aplausos, cantando el Resistiré y nos saludamos como si nos conociéramos de siempre, a la familia en la que solo sale aplaudir el varón,o el que lo hace con las ventanas medio cerradas por miedo o vergüenza, en esto se resume ahora nuestra vida .

Pero están surgiendo otras iniciativas que nos suben el animo: jóvenes que pertenecen a movimientos sociales del barrio y que han organizado con los servicios sociales del distrito, la atención a familias que han sido atacadas por los despidos, la enfermedad, las deudas y los miedos,  no solo a la situación actual, sino al porvenir que se avecina. Estas familias que están en situación tan precaria y vulnerable van a recibir unas ayudas de comida,limpieza o alimentos y necesidades para los bebes, de estos jóvenes que han hecho una aportación económica y se comprometen a repartir a sus domicilios lo que necesitan

También los mercados y tiendas del barrio están recogiendo los pedidos telefónicos y repartiendo  alimentos y productos de limpieza al vecindario que es de riesgo y no deben salir.

Estas iniciativas y muchas más que no conocemos porque no salimos, nos dan una gran esperanza de que el mundo es más solidario de lo que creemos y que nuestra población joven se desvive por todo lo que necesitamos.

Otro mundo es posible y tenemos que hacer entre todas y todos que sea una realidad, no dar lo que nos sobra sino compartir lo que tenemos.

Enviamos el enlace de este grupo de ayuda y cuidados, con esta iniciativa  nos han demostrado que cuando son necesarios ahí están, jugándose la vida, su comodidad, su descanso…luchando por su barrio y sus vecinos sin distinción de edades,solo valorando sus necesidades.
Solo puedo dar las gracias!!!





Katy (4 de abril de 2020)

REDES DE APOYO VECINAL (CHAMBERÍ)


En Chamberí, como en la mayoría de los barrios, hemos puesto en marcha una red de apoyo vecinal para ayudar a aquellas personas que no pueden, no deben salir a la calle, ni siquiera a hacer sus compras diarias durante esta etapa de confinamiento por alerta sanitaria.

Los servicios sociales municipales se sienten impotentes para cubrir estas necesidades y les dan nuestros teléfonos. Incluso la policía municipal lo hace.

Yo atiendo uno de estos teléfonos y está resultando una experiencia interesante.

¿Quiénes llaman a estos teléfonos? Personas mayores, más mujeres que hombres, que necesitan comida y medicamentos que ya se les han acabado por la prolongación del encierro. Muchas de ellas llaman titubeantes, enumerando las diferentes dolencias que les impiden salir a la calle, y su edad, primero de todo su edad: “tengo 85 años, tengo 90…” Necesitan justificarse, que no vayamos a pensar que están abusando, también desconfían un poco: “¿esto es gratis”? preguntan. Muchxs vuelven a llamar para dar las gracias después de la entrega, contentos, aliviados.

Pero en Chamberí hay diferentes barrios, y diferentes clases sociales. Algunas llaman ordenando, sin interesarse por quienes somos: “mándame a alguien espabilado que me traiga estas cosas de la farmacia, que ya están preparadas, soy la señora de X. Aún así se las llevamos.

También llaman hijas e hijos que viven fuera, incluso en el extranjero que sufren por sus padres y madres. Los saben solxs y vulnerables. No quieren que salgan a la calle y las instituciones no les dan soluciones. “Yo llamo primero para convencerle –nos dicen- que si no a lo mejor no va a querer, porque es muy cabezota”.

Muchas de estas redes de solidaridad están organizadas desde los Centros Sociales. Unos legales, otros alegales y otros ilegales. La mayoría de ellos con amenaza de desalojo por parte del Ayuntamiento. “Estos locales son necesarios para otras cosas” dicen. Pero ¿hay algo más necesario que organizar y disfrutar la solidaridad entre vecinxs? me pregunto yo.




Chamberí en las Fiestas del Carmen. Ojala este año podamos volver a celebrarlas todas juntas


Cristina Domingo (4 de Abril de 2020)

jueves, 2 de abril de 2020

REFLEXIONES SOBRE EL MOMENTO

¿Es el día diecisiete? Me parece que sí. ¡Y lo que nos queda!

Hoy me he despertado con dos entrevistas mañaneras de la Ser.
Primero, al director del Hospital Vall d`Hebron de Barcelona e inmediatamente después, al director del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, dos de los hospitales más grandes de España.

¡Y ni siquiera me he quedado con sus nombres! Pero lo que sí me ha quedado es la impresionante emoción que me han producido su gran humanidad, su sacrificio y su profesionalidad. Han hecho una descripción detallada y sin catastrofismos del trabajo que están llevando a cabo todo el personal sanitario: médicos y médicas, enfermeros y enfermeras, auxiliares, personal de limpieza, administrativos y administrativas... que se están dejando la vida y la salud durante 18 o 20 horas todos los días de la semana.

Han explicado que los sanitarios contagiados lo hacen en un tanto por ciento menor que los ciudadanos comunes.

Nos han contado el esfuerzo de organización que han necesitado para duplicar el número de camas de UCI y de buscar los necesarios especialistas en medicina intensiva que ello conlleva.

Han aclarado la enfermedad tan compleja que produce este virus, cuyos efectos hacen que, cuando un afectado necesita los cuidados de la UCI, no tarda menos de tres semanas en poder abandonarla.

Y me han aclarado los bulos que se propagan diciendo que a una persona de más de 80 años no la ingresan en la UCI. Es que solamente ingresan aquellas personas que van a poder soportar esas tres semanas de un tratamiento tan duro, tengan treinta, cincuenta, u ochenta años. Que es una práctica que ya funcionaba así, en todo momento, con otras enfermedades.

Estas entrevistas me han hecho reflexionar sobre la práctica médica y la permanente vocación interna que mantienen durante toda su vida estos profesionales, incluso una vez jubilados.

¿Será que el Juramento Hipocrático es un juramento público que deben pronunciar los que se gradúan en medicina ante los otros médicos y ante la comunidad y cuyo carácter ético orienta la práctica de su oficio durante toda su vida?

Y me pregunto: ¿y los Juramentos de diputadas y diputados, de ministras y ministros, del propio presidente e incluso del rey como Jefe del Estado? ¿No son igualmente de carácter ético para hacer cumplir la Constitución y por ende el bien común de los ciudadanos? 

La respuesta no me gusta, pues parece que se les olvida.

Por éso hoy me quedo con la emoción de la respuesta de los profesionales de la salud. Con su categoría humana y con el ejemplo que nos están dando del que espero que todos aprendamos para que, cuando podamos superar esta crisis, reflexionemos y prioricemos la importancia del bien común y de la solidaridad, para mejorar la sociedad en que vivimos.

"¡Y otro día hablaremos del gobierno!"

Mercedes
2 de abril de 2020